# Dos
- 2012

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Beautiful Trouble o cómo moverse entre el arte y la revuelta

Beautiful Trouble. A toolbox for Revolution. Andrew Boyd y Dave Oswald Mitchell (eds.). OR Books, Nueva York y Londres 2012, 450 páginas

Beautiful Trouble podría traducirse como “Hermosos problemas”. El libro enuncia, diferentes principios y formas de proceder del activismo creativo, enumerándolas con la claridad y el pragmatismo de unas instrucciones de uso. No es casualidad que Andrew Boyd, importante figura dentro de este campo, haya protagonizado campañas satíricas como Billionaires for Bush [Millonarios a favor de Bush], uno de los casos de estudio del libro [1]. Junto con Dave Oswald Mitchell, Boyd actúa como coordinador de la autoría múltiple a cargo de diez colectivos y “docenas de artistas y activistas provenientes de todo el mundo” que buscan transmitir un conocimiento íntimamente ligado a la praxis.

Fig. 1

Beautiful Trouble divide sus entradillas a doble página en “tácticas”, "principios", "teorías" y "casos de estudio". En cada una de ellas se discuten las ventajas e inconvenientes, mencionando ejemplos reales y haciendo un listado de secciones relacionadas dentro del propio libro [2]. Resulta interesante que movimientos sociales que han sido etiquetados como parte de una cultura del hazlo tú mismo por basarse en la acción directa y tratar de no delegar la responsabilidad en otros, adopten un formato que emula el hazlo tú mismo del bricolaje. Se trata de montar una revuelta como quien monta una estantería sueca: el libro se autoproclama una caja de herramientas para la revolución, una especie de kit insurgente, listo para ser puesto en práctica.

Fig. 2

Para Boyd los textos deberían leerse “antes de salir a la calle o después de haber salido, cuando uno se sienta a reflexionar y planificar la próxima acción". Conocimientos acumulados durante décadas son presentados de forma sencilla y pragmática, haciendo que Beautiful Trouble pueda servir como puente entre generaciones o como una suerte de genealogía práctica. La licencia creative commons hace que estos textos sean accesibles de forma libre, sin las restricciones del copyright.

La mayor parte de las acciones y casos de estudio tienen un modo de proceder creativo centrado en la producción de simbolismo y en la generación de imágenes. En el vídeo promocional del libro se nos anuncia que “los movimientos sociales de hoy borran las diferencias entre el artista y el activista, entre el hacker y el soñador”. En muchas ocasiones se utiliza el humor como recurso político: Beautiful Trouble es un libro divertido y audaz que provoca la lectura sonriente. Sus tesis se leen entre líneas, quedando implícitas bajo un aspecto poco pretencioso [3].

Fig. 3

Si aceptamos que hay una suerte de corriente o rama híbrida, de un activismo creativo situado entre el arte y la acción política, este libro podría funcionar como una suerte de canon de autores, ideas y prácticas. En ese sentido, Beautiful Trouble tiene sus propias preferencias y olvidos: el marxismo aparece prácticamente borrado, la ideología no se hace explícita y destaca una cierta sensibilidad pop donde las campañas estadounidenses tienen un claro protagonismo. La compilación nace siendo consciente de las carencias implícitas en un formato que tanto debe al de un diccionario: en un gesto más simbólico que práctico, el libro deja páginas en blanco para que un lector activo pueda rellenarlas con reflexiones o crónicas de acción callejera.

Leyendo acerca de propuestas que van desde el teatro de guerrilla a la huelga general, uno no puede dejar de reflexionar acerca de la eterna cuestión de los límites del arte, o, en este caso, las limitaciones del activismo creativo. Ante estas preguntas, Andrew Boyd afirma que, en un sentido estricto, “la intervención creativa puede llamar la atención acerca de un asunto, pero es importante comprender que deben suceder muchas cosas para que se produzca un cambio social”. Sin embargo, la cuestión no es tan sencilla:

“En un sentido más amplio se puede definir la intervención creativa como un movimiento real. Podría decirse que la revolución egipcia no fue más que una enorme acción creativa revolucionaria. En ese sentido no hay límites porque tu pieza creativa es tu pieza revolucionaria” [1].

Beautiful Trouble es una invitación a pensar a través de la praxis y así probar la elasticidad de esas finas barreras que separan al arte de la vida, al mundo soñado del mundo presente. Todo ello con la actitud lúdica de las mejores vanguardias [4].

Fig. 4

Notas

[1Entrevista personal con la autora, 13.11.2012